Una web de conciertos puede ser muy bonita y seguir fallando en el peor sitio: el momento en que alguien decide comprar. Con Serialparc teníamos que traducir una identidad muy reconocible a una experiencia que funcionara igual de bien en una pantalla de 390 píxeles que en un escritorio.

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conciertos
Una temporada que se entiende de un vistazo
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parques
Cada fecha mantiene su lugar y su personalidad
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ruta de compra
Del descubrimiento a la entrada sin perderse

La web tenía que hacer parque. Tenía que dejar espacio a la música, a los artistas y a esa forma de vivir València un domingo por la mañana. Pero también debía responder rápido a cuatro preguntas bastante menos poéticas: quién toca, cuándo, dónde y cómo compro mi entrada.

El proyecto une la dirección estratégica y de comunicación de It’s Loba con el trabajo de arquitectura, desarrollo y producto web de Mikensa. Dos disciplinas distintas, una misma web.

El reto: vender entradas sin romper el carácter de Serialparc

Serialparc no es una sala que cambia el cartel y mantiene el escenario. Cada fecha mueve la experiencia a un parque diferente, con artistas, invitados, accesos y servicios propios. La temporada de otoño de 2026 necesitaba presentar ese conjunto sin convertir la portada en un directorio de tarjetas iguales.

La dirección visual aprobada hablaba de un "llibret abierto". Esa idea nos dio la arquitectura: un tríptico editorial que permite comparar las tres fechas de un vistazo y, al mismo tiempo, abrir cada concierto como una historia con entidad propia.

Página de inicio de Serialparc 2026 con tres conciertos distribuidos en un tríptico editorial
La portada presenta la temporada completa sin diluir la identidad de cada concierto.

La decisión clave: tratar la programación como un recorrido

La portada no intenta contarlo todo. Sitúa la temporada, enseña las tres paradas y abre un camino claro hacia cada concierto. Dentro, la página de evento reúne artista, invitados, parque, información práctica y compra.

Parece obvio. No lo es.

En muchas webs de eventos la información vive repartida entre un cartel, una publicación de Instagram, un mapa y una plataforma de venta. El usuario termina haciendo arqueología justo cuando ya estaba dispuesto a pagar. Aquí la estructura mantiene el contexto hasta el último paso.

También se creó una ruta central de entradas para quien ya sabe lo que quiere. Puede comparar las tres fechas y entrar directamente en el proceso de compra, sin volver a recorrer la parte editorial.

Primero móvil. De verdad

Diseñar primero para móvil no consiste en apilar las columnas del escritorio y cruzar los dedos. En Serialparc cambiamos la jerarquía: cabecera compacta, acceso a entradas siempre localizable, fecha y artista en primer plano y una lectura vertical que deja aparecer el retrato sin empujar la compra al infinito.

Versión móvil de Serialparc 2026 con el primer concierto y el acceso a entradas
La versión móvil conserva el lenguaje visual y cambia el orden de lectura cuando hace falta.

La interfaz se revisó hasta 320 píxeles y respeta la preferencia de movimiento reducido del dispositivo. El objetivo era sencillo: que comprar desde el móvil fuese la ruta normal, no una versión recortada de la web grande.

Una web de eventos también es una herramienta operativa

Un cartel cambia. Un horario se confirma. Un artista se sustituye. Si cada actualización obliga a rebuscar texto dentro de componentes, la web se convierte en un marrón antes de abrir puertas.

Por eso separamos el contenido editorial del código. Fechas, artistas, parques, imágenes, accesos y servicios viven en datos estructurados y validados. El equipo puede actualizar una pieza concreta sin desmontar el diseño ni duplicar información en varias páginas.

La base técnica está construida con Astro y genera páginas estáticas rápidas. Incluye rutas individuales para los conciertos, compra integrada, mapas, metadatos sociales, canonical, sitemap y datos estructurados de evento. La analítica, cuando se active, queda detrás de la elección de cookies del visitante.

Qué entregamos

  • Una portada editorial para descubrir la temporada completa.
  • Una página central de entradas para comparar y comprar.
  • Una ficha propia para cada concierto, con información práctica y mapa.
  • Integración del sistema oficial de venta dentro de la experiencia.
  • Contenido validado y separado del código para facilitar cambios.
  • SEO técnico para páginas y eventos, sin añadir texto de relleno.
  • Diseño adaptable, accesible con teclado y respetuoso con el movimiento reducido.

Cuándo podremos llamarlo caso de éxito

Ahora podemos hablar del proyecto, de las decisiones y de lo que está construido. Llamarlo "caso de éxito" sin datos de uso sería ponerse la medalla antes de correr.

Tras el lanzamiento mediremos las visitas a cada concierto, los clics hacia la compra, el reparto entre móvil y escritorio y los puntos donde alguien abandona. Con esa información podremos comparar la intención con el comportamiento real y mejorar lo que haga falta.

Eso sí será un caso de éxito. O una lista de cosas que corregir. Las dos opciones sirven.

La tesis que nos llevamos

En un proyecto cultural, la tecnología tiene que dejar sitio a la identidad. Si la web se parece a todas las demás, el trabajo está a medias. Si además obliga al móvil a pelearse con ella, está mal.

Serialparc necesitaba conservar su mundo visual y vender entradas sin hacer ruido alrededor del proceso. Ese equilibrio era el proyecto.

Y ahí es donde una web deja de ser un cartel colgado en internet.